Nuevos empleos económicos

Por en (Miami)
La tecnología informática está para resolver a muchos. Empleos de bajo salarios pero abundantes han salvado a muchas personas que han afrontado meses e incluso años de desempleo para refugiarse ahora en este nicho. Es una de las realidades del proceso de recuperación económica: comienzan a surguir nuevas oportunidades que muchos toman desesperadamente, pero son frecuentemente a menor paga. Para los gobiernos, incluido el colombiano, las cifras se manejas así: un empleo es un o mas y es suficiente para indicar una alza económica, pero la gente que está trabajando por menos dinero que el que recibía antes representa más bien una capacidad menor de gasto, o una contracción de la economía. “En la mayoría de los casos, significa una expansión tenue, pero segura”, destacó Marisa Di Natale, directora de Moody’s Economy.com. En Colombia, los recién contratados con salarios más bajos en un mercado escaso retroceden en su nivel de ingreso con respecto a sus colegas y les toma años recuperarse, algunas veces décadas. No resulta sorprendente que los empleadores quieran pagar menos por estos días. Sus propios negocios han sido afectados por la recesión. Y la economía global se ha vuelto algo en lo que se maneja mucho temor colectivo, sumado a los líderes autoritarios que presenta la región latinoamericana. Muchos dependen del gasto del consumidor, que sigue siendo escaso. A eso se suma la competencia. Más de seis personas pugnan por obtener una vacante según el Departamento del Trabajo, con respecto al 1,7 trabajadores por cada puesto que se ofrecían en diciembre de 2007. Colombia que es una de las economías más prospera de suramérica debe solucionar el problema del crecimiento económico al mismo tiempo que solucionar el problema del intervencionismo venezolano y la guerrilla, que son más bien un mismo problema. El Tratado de Libre Comercio al que apela el Presidente Álvaro Uribe promete ser una ventana el desarrollo interno del país y para algunos críticos un potencial avance que deje claro la tendencia a seguir en latinoamérica, muy distinta de las costumbres castristas.
Commentarios: